| Educación de pacientes |
DESGARRE DEL MANGUITO ROTATORIO
El
manguito rotatorio está compuesto por músculos y tendones
que rodean la parte de arriba del hueso superior del brazo (húmero)
y lo mantienen en la articulación del hombro. Un desgarre
puede aparecer súbitamente como resultado de un evento traumático
específico o desarrollarse gradualmente debido a actividades
realizadas por encima de la cabeza.
Señales y síntomas de desgarre
- Dolor constante y recurrente, especialmente cuando se realizan actividades por encima de la cabeza.
- Dolor que le impide dormir sobre el lado afectado.
- Crujidos o chasquidos al mover el brazo.
- Movimientos limitados
- Debilidad muscular, especialmente al intentar levantar el brazo.
- Esto sucede generalmente en el brazo dominante o diestro.
- Puede ser desatado por un incidente en particular.
Diagnóstico de un desgarramiento
Durante la consulta con su médico, éste le puede preguntar
por sus síntomas y sobre lesiones o traumas recientes. Su
médico examinará cuidadosamente las partes superiores
y posteriores de su hombro para ver si sus músculos se han
empezado a encoger (atrofia). Se le pueda pedir que mueva el brazo
en varias direcciones o mantenerlo en varias posiciones. Las radiografías
pueden ayudar a su médico a ver cualquier problema en los
huesos, aunque otras pruebas de diagnóstico por imágenes
pueden ser necesarias para confirmar el desgarre del manguito rotatorio.
Uno de estos exámenes puede ser la artrografía, en
la que se inyecta una tintura en la articulación antes de
tomar la radiografía. Hay otras pruebas de diagnóstico
por imágenes, como la resonancia mágnetica y el ultrasonido.
Opciones de tratamiento
Su médico le recomendará un régimen de tratamiento
según la lesión y sus necesidades de alivio del dolor,
de movimiento y de función. En la mayoría de los casos,
el tratamiento inicial es no quirúrgico y tiene varias modalidades:
- Descanse. Si el desgarre se debe en parte al uso excesivo, descansar el hombro puede ayudar.
- Los medicamentos antiinflamatorios no esteroides contribuirán a controlar el dolor.
- Se recomiendan ejercicios de estiramiento y fortalecimiento, como parte de un programa de terapia física.
- Las inyecciones de corticoesteroides pueden ayudar a reducir el dolor pero no pueden ser usadas con frecuencia porque debilitan el tendón.
- El ultrasonido puede facilitar la absorción de medicamentos de aplicación tópica y tiene efectos térmicos que también pueden ayudar en el proceso de recuperación.
Rehabilitación
Toma algún tiempo recuperarse de una cirugía de hombro.
El funcionamiento completo no se restablecerá en hasta seis
meses. Su cirujano ortopedista le recomendará un programa
de ejercicios de fortalecimiento y para restablecer el movimiento.
Su compromiso con seguir este programa será la gran diferencia
en los resultados finales. Aunque cada caso es único, la
cirugía puede aliviar el dolor para la mayoría de
la gente y la rehabilitación puede restablecer el rango funcional
de movimiento.







